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domingo, 28 de julio de 2013

CAMPEONATO DE ESPAÑA MASTER DE AGUAS ABIERTAS ( BARCELONA)

El 16 de Junio tendría lugar en Barcelona el Campeonato de España Master de Aguas Abiertas, donde se darían cita como cada año, los mejores nadadores de AA a nivel nacional. Después de realizar un buen papel en el mismo campeonato en la modalidad de piscina donde conseguiría una medalla de plata en 800 libres con un registro de 10:06 y otro metal de plata en relevos, era la hora de la cita mas importante para mí, mi especialidad, mi punto fuerte, las aguas abiertas. Es cierto que tan solo había podido descansar una semana entre una competición y otra, por lo que llegaba a la cita de Barcelona algo cansado y mermado físicamente, pero las ganas y motivación que presentaba dicha competición, no daba tiempo a perder la concentración y sí a darlo todo en una competición para que me había estado preparando todos estos meses. Quizás llegaría a esta competición algo falta de "chispa" quizás quemada durante los tres días del campeonato de España en piscina.

El viaje comenzaba el día 15 de Junio,con el vuelo rumbo a Barcelona. Durante el vuelo, tratando de visualizar la competición y el recorrido que era un tanto extraño, para no tener sorpresa el día de la competición. Llegado a aeropuerto de Barcelona sobre las 19:30 horas me encontraría con el nadador del CN Las Palmas llamado Agustín, con el que emprendería rumbo a Barcelona capital en un ir y venir de metros, trenes de cercanías y prisas por llegar cuanto antes al Hotel para poder acomodarme, cenar y descansar de cara a la gran cita. Reconozco que Barcelona es una ciudad "estresante" para mi gusto donde la multitud es por momento agobiantes hasta llegar al Hotel. Una vez allí, casi sin tiempo para dejar las maletas y buscar un lugar para cenar y recargar las "pilas" para el día siguiente. Tras la cena, de vuelta al hotel donde una buena ducha daría paso a pillar la cama y relajarme un poco tras un día cansado por el viaje. Sin querer, de forma espontánea, en mí vinieron momentos de reflexión, momentos que recordaba todo por lo que había trabajado duramente y todas aquellas personas que siempre están a mi alrededor y que sin ellas nada de esto fuese posible. Sabía sin lugar a dudas que estaba ante la cita mas importante desde que comencé mi andadura en el mundo de las travesías y por eso ahora y mas que nunca debía de darlo todo.

Llegaba la hora de levantarse a las 06:00 horas peninsular (05:00 hora canaria), para preparar el equipo y tomar un buen desayuno por los alrededores del hotel, porque el marcaje de dorsales comenzaba a las 07:30 horas y la primera serie saldría a las 09:00 horas, así que con tiempo suficiente para asimilar el desayuno. De camino al bar donde desayunaría, contemplaba que aún era de noche y algunos volvían de fiesta nocturna y mis "pintas" de deportista en un bar desayunando tostadas con mermelada mientras el resto ultimaba sus copas de alcohol o cervezas, haría mas significativo que no era de la zona y que quizás estaba fuera de lugar. Durante el desayuno reconozco que los nervios cada vez se apoderaban de mí, pero como me dijo una vez un entrenador, los nervios y la tensión (controlados) son buenos síntomas. Una vez finalizado el desayuno, era hora de estirar las piernas y activarme dando un paseo hasta el lugar de concentración de la competición.

A las 07:30 horas, y de forma puntual daría comienzo al alba de los marcajes en hombro,espalda y palma de la mano del dorsal, en mi caso con el 227, además del chip correspondiente y momento el cual daría paso a un control exhaustivo de bañador junto a las uñas de las manos y pies, algo para mí novedoso hasta el momento.Tras el paso del control,  se colgaría el listado de salida por categoría, siendo a las 09:00 horas la salida de mi categoría, por lo que tendría apenas una hora para calentar y concentrarme en el recorrido, que como ya dije antes, era un tanto inusual para mí porque tendría muchos giros durante los 3.000 metros de recorrido. A mi alrededor se encontraban nadadores del todo el territorio nacional sin referencia alguna de ninguno de ellos, con lo que sería una competición de intuición y de improvisar en cada momento de la travesía, en cada brazada vigilar a cada uno de ellos y tenerlos bien controlados a todos.

De esta forma a las 09:00 horas daría comienzo, por fin, la travesía donde en los primeros metros de la salida Jordi Romeu y Javier Ramos se escaparían del resto del grupo con una salida infernal, quedándome atrás con el resto del grupo porque sabía que ese ritmo no era el mio y mas teniendo en cuenta que quedaría mas de la mitad de la competición y para no pagar dicho esfuerzo, mejor ir progresivo. En el grupo, con un ritmo ligero, todos unidos sin que nadie tomara la iniciativa de la cabeza, por lo que me hizo pensar que seria una travesía mas táctica que física, así que siempre vigilante y expectante a cada movimiento de cualquiera de ellos. Tras el giro a la izquierda de la primera boya, comenzaba el grupo a estirarse un poco así que no perdería la cabeza del mismo colocándome en tercera posición del abultado grupo perseguidor de la cabeza tomando la segunda boya a escasos metros. Físicamente me encontraba pletórico y mentalmente no paraba de pensar que hoy tenía que darlo todo si o si y que hasta el momento había trabajado muy duro para llegar hasta aquí. Así, tras llegar a la tercera boya en el tercer puesto y girar de nuevo a la izquierda, los dos primeros del grupo pegaban un pequeño cambio de ritmo que respondía personalmente sin problemas, y por detrás el grupo, cada vez se iba estirando más, con lo que se quedaría el grupo mas selecto en la cabeza. Delante, continuaban los dos escapados Jordi y Javier que poco a poco le iríamos recortando en distancia. Tras unos 500 m llegaríamos a la cuarta boya donde volveríamos a girar a la izquierda y de esta forma nos encontraríamos en el ecuador de la competición, una vez aquí el grupo se frenó un poco esperando al nadador que tomara la iniciativa por lo que dio tiempo a los rezagados a volver a formarse con el resto del grupo. Estaba claro que yo personalmente no estaba dispuesto a asumir ese protagonismo, no desde tan temprano, quedando la mitad de la prueba, por lo que seguiríamos todos juntos hasta la quinta boya donde ya el ritmo del grupo comenzaba a ser considerable y donde nuevamente se estiraría, quedándome en segunda posición tras un gran esfuerzo por no perder la cabeza del grupo ya que a 1.800 m quedaría menos de la mitad de la prueba y en estos momentos, mas que nunca, era imprescindible encontrarse en los puestos de cabeza. Cuando llegamos a la sexta boya sobre los 2.200 m del grupo, tan solo quedaríamos nueve nadadores y comenzaría la particular "guerra" entre todos por ir hasta séptima boya en las mejores condiciones, así que sin perder de vista a ninguno de ellos, incluso los nadadores de atrás, me atrevía a coger los puestos de cabeza y intentar encontrarme en cómodas posiciones para los metros finales. Estaba claro que no era el único así que nos colocaríamos un grupo de seis nadadores en estas posiciones para a la séptima y última boya, sobre los 2.500 m, ya tan solo quedaría una recta de 450 m hasta la meta. En esta distancia comenzábamos todos los del grupo aumentar el ritmo, llegando personalmente con las fuerzas justas de tanto cambio de ritmo anteriormente. Llegaría incluso a colocarme a falta de 200 m entre los dos primeros del grupo, pero un nadador desde atrás lanzaría un ataque fortísimo, que intentaría responder y colocarme a su altura y en los últimos metros hasta tocar el panel flotante con la mano donde se encontraba el chip en la muñeca. En esos últimos metros daría el resto que me quedaba en el cuerpo y no estaba dispuesto después del duro trabajo de la temporada, a ceder ni un milímetro de agua a nadie, por lo que apretando los dientes y sabiendo que ahí debía de darlo todo y morir en el intento, sacaría un último cambio de ritmo, que lograría retomar la segunda posición del grupo a la par con otro nadador, y al tocar el panel de meta, debido al esfuerzo, notaría como se me subía el femoral y el gemelo con un dolor insoportable en plena meta y estirando bajo el agua tras un tremendo esfuerzo titánico hasta la meta.

Tras unos minutos hasta subir por unas escaleras a tierra firme, estaba exhausto del esfuerzo y a la vez dolido por no haber conseguido mejores posiciones, pero al notar el dolor en los femorales, me daría cuenta de que había hecho todo lo posible por estar en las mejores posiciones y de que mi cuerpo llegado a este punto me había dicho BASTA!!!!!. Reconozco que fueron momentos confusos para mí, de alegría por un lado porque sabía que MAS no podía haber dado, pero por otro lado la tristeza y admito que con lagrimas de frustración por no estar en los puestos de cabeza porque atrás dejaba horas de entrenamientos siempre en solitario por mi trabajo y muchas de esas sesiones con apenas 3 horas de sueño cuando la jornada laboral finaliza a las 06:00 h de la mañana, acompañado constantemente del sacrificio diario con las comidas y la compaña de la familia.

Al subir y mirar la clasificación provisional general quedaría de la siguiente forma: 1º Jordi Romeu Vendrell  34:49 2º Javier Ramos Gonzalez 35:27 3º Santiago Ferrada Cast 35:45 4º Hector Casabo LLorents 36:28 5º David Romera López 36:31.

Justo después de observar detenidamente la clasificación general parecía como si un gran peso me hubiese quitado de encima, quizás llegaba a esta competición algo "pasado" psicológicamente por la presión ante tal evento y el saber que estas citas tan importantes pocas veces se vuelven a repetir. Estaba claro que aquí sería un punto y aparte de la temporada y que ahora tocaba descansar unos días. Pero sin dejar de recordar a todas esas personas que siempre me han estado apoyando especialmente la noche anterior, a mi novia Beatriz, mujer que constantemente me alienta a seguir luchando por todo aquello por lo que deseo, y sin dejar de mencionar como siempre a mi entrenador Ivan Muñoz, maestro para mí y para muchos de este deporte y del triatlón, que siempre logra sacar lo mejor de mí en cada competición y donde sus palabras siempre son recibidas por mi como si de un libro sagrado se tratase.

No quiero dejarme atrás a todos esos amigos que siempre recibo su felicitación ya sea por el móvil o facebook, a mi familia por todo lo que me transmite y por todo lo que han sido capaces de hacer por mí y la educación desde joven vinculado al deporte que he recibido gracias a ellos.

GRACIAS!!!



David#3