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lunes, 27 de octubre de 2014

Travesía La Graciosa

Comenzaba este fin de semana una de las travesías más importantes personalmente en el panorama Canario de aguas abiertas, por su dificultad. por su belleza o por la calidad de agrupan en los diferentes nadadores, es una travesía referente en el calendario de aguas abiertas. La semana previa a la gran cita, no comenzaba con buenas sensaciones y eso es importante tenerlo en cuenta. Cansancio físico y psicológico eran muestras evidentes de que llegábamos a la última competición de la temporada "algo tocados" pero no me podía permitir perderme la gran cita, así que pusimos rumbo a Lanzarote donde tras un largo viaje llegábamos a La Graciosa acompañados de una larga expedición de diferentes nadadores de diversos club. El ambiente del viernes día 3/10/2014 se respiraba en la pequeña isla y todo el mundo miraba con intriga al mar, el culpable de tantas preocupaciones por su estado para el día siguiente.

El sábado 04/10/2014 había llegado y era el gran día de la competición, tras una noche durmiendo bien y un buen desayuno, tocaba competir. Las sensaciones momentos previos era de indiferencia o falta de motivación, por lo que me preocupaba esos sentimientos previos a la cámara de salida. Tras subir al barco que nos llevaría a la playa del Risco, comentábamos desde la proa del barco Abian, Carmelo y yo el mal estado del mar, ya que desde la boya Nº8 se notaba que el resto no se encontraba alineadas, estando algunas de ellas desplazadas varios metros desde su colocación inicial que formaban una linea de 13 boyas. Momento el cual Abian, Carmelo y yo tras una mirada de sorpresa, sabíamos que todos íbamos a sufrir en esta edición de La Graciosa 2014. Una vez llegados a la playa del Risco, nos tiramos todos al agua, donde con un breve calentamiento hasta la orilla bastaría para colocarnos todos los nadadores a pie de playa esperando el momento de salida.

Sobre las 13:15 h se daba la salida a cerca de 700 nadadores de diferentes categorías y nacionalidades, en los primeros metros conseguía colocarme en los puestos de cabeza pero no conseguiría mantenerme por mucho tiempo por falta "chispa" o motivación, pero aguantaría a los pies del grupo de cabeza durante varios metros hasta llegar a la boya Nº 8 donde una fuerte corriente se notaba visiblemente impidiendo que algunos de nosotros pudiésemos avanzar ya que se tomaba como referencia algunas piedras del fondo y se notaba claramente que por mucho que nadaras no avanzabas. Llegados a otra nueva situación en contra, si ya mentalmente no estaba en mi mejor momento, no quedaba mas remedio que tranquilizarnos alzar la cabeza para trazar un nuevo rumbo sin que la corriente fuese tan fuerte y tener paciencia. Avanzar era un suplicio, conquistar unos metros de fondo marino se tardaban minutos eternos donde el desgaste físico cada vez era mayor. 
A continuación se encuentra la foto de un compañero sacada de su reloj GARMIN 910xt donde se puede diferenciar la trazada amarilla que es la indicada por la organización siguiendo la hilera de las 13 boyas, en comparación con la trazada roja del rumbo que tomó arrastrado por la corriente.




Durante el tramo final pude encontrarme a una nadadora en apuros, DESIREE HENRIQUEZ FALCON, la cual trataría de ayudar en lo que podía para tranquilizarse ya que mantenía signos evidentes de agobio y estrés, tras unos metros dejando que fuese a mis pies para facilitar su nado, le perdía de vista. lo que provocó que me parará en mitad del mar a ver si podía encontrarla, al no ser así y no pudiendo esperar mucho en esa situación porque yo mismo sería arrastrado mas aun por la corriente y podría llegar a enfriarme, decidí continuar mi ritmo hasta la meta donde llegaría  tras una larga y dura lucha contracorriente en el puesto 13º con un tiempo de 52:14. Muy lejos de mi rendimiento habitual y quizás lo que mas preocupaba en ese momento era llegar y terminar, con estos síntomas era claro que estaba más que saturado por esta temporada.

Como muestra la siguiente foto, se dice que la cara es el espejo del alma, pues creo que en esta foto mi cara lo dice todo. Un final muy por debajo de mi rendimiento habitual y todo un año de duros entrenamientos, dietas y todo ello compaginarlo con mi profesión, se hace cada vez más difícil mantener el máximo nivel.



Esta ultima foto la dejo para el final porque representa mucho para mí, a pesar de no quedar en los puestos esperados, a pesar de tener la cara desencajada por el esfuerzo, a pesar de no tener la mejor de las temporadas, mi pulgar arriba admitiendo que algunas ocasiones las cosas salen como lo previsto y en otras no tanto. Admitiendo con este gesto, que a pesar de todo hay que admitir las circunstancias tal cual vienen y que sobre todo seguiremos trabajando para mejorar en muchos aspectos y pulir otros.



David#3